• ¿Cómo construir ciudad? ¿Cómo analizarla? ¿Cómo diseñarla conjuntamente? ¿Cómo gestionarla? ¿Cómo cuidar las relaciones y las necesidades de sus habitantes?
  • Concluye HackNoFormal Ciudadanía Activa y Aprendizaje no Formal impulsado por IDYS. Tres días para conocer herramientas y experiencias para plantear otro modelo de ciudad.
  • Expertos de diversos ámbitos y ciudadanos ponen en común diferentes formas de hacer ciudad desde la gestión ciudadana.
  • Las jornadas con 16 ponencias, se estructuraron en cuatro grandes bloques; diagnóstico participativo, diseño colaborativo, construcción colectiva y modelos de gestión.

“Ha sido un proceso inmersivo, intenso y lleno de aprendizajes.” señala una de las asistentes a las tres jornadas intensivas que concluyeron el pasado domingo.

Los organizadores, IDYS (Instituto Do it Yourself) se muestran sorprendidos por el interés suscitado y la afluencia de público. Pero sobre todo con la implicación tanto de expertos, ciudadanos y colaboradores.

Unas jornadas que como rezaba su título han sido No Formales. Normalmente estos eventos comienzan con presentaciones sesudas y asistentes móvil en mano a la caza de alguna frase brillante que tuitear.

Sin embargo en esta ocasión las jornadas comenzaban de la mano de Cocinar Madrid. El espacio en pocos segundos se llena de largas mesas sobre las que encontrar utensilios, platos, ingredientes, etc. Al fondo, cocinas y pucheros humeantes.

Cada participante se presenta, muestra un ingrediente que ha traído de casa y narra una historia en la que transmite su relación emocional, evocadora, con ese ingrediente. Una vez concluidas las presentaciones, llega el turno de ponerse manos al fogón. Cocinar para relacionarnos, para aprender haciendo.

“Cocinar supone no tener prisa, prestar atención a los elementos y los actores que intervienen en el proceso. Esto procesos implican experimentar y utilizar la cocina”como herramienta para crear afectos y relaciones entre los participantes”·, explican desde Cocinar Madrid. Un colectivo que nace para revitalizar los mercados de barrio y se acerca a la cocina a través de una visión sociológica y antropológica. La alimentación vista como una actividad que conjuga cómo se consume, los saberes, la procedencia, la cultura, la religión…

Una vez saboreados los platos y recogido el espacio, comienzan las ponencias.

La identidad construida desde abajo.

La asociación cultural “La Kalle”, con 30 años de experiencia en el ámbito social, que trabaja a pie de calle en un barrio de más de 300.000 habitantes,“La Kalle trabaja por devolver a la escuela lo que la escuela expulsa a la calle”. dicen desde esta asociación. Los participantes de este proyecto son jóvenes cuya inadaptación a la estructura social y educativa tiene factores muy diversos, en su mayoría derivados del entorno sociocultural y familiar en el que se han socializado. “Se trata de generar amor a primera vista, de crear respeto de forma honrada y sobre todo de vincular y ayudar a pensar”, dicen desde La Kalle.

Identistat, afirman que pensar los barrios con metodologías tradicionales ya no sirve, o no es suficiente. La observación participante y el trato personalizado y artesanal es fundamental, no cabe trasplantar metodologías ni diagnósticos acádemicos. En pleno auge de la “turistificación” en Barcelona surge la reivindicación del barrio. Esta reivindicación ayuda a recuperar la memoria sobre los propios vecindarios que se ven sumidos en una constante evolución y transformación.

En este proceso Indesitat ha desarrollado un glosario al que denominan “Glosario Zombie” que identifica los principales problemáticas de esos barrios, así como los agentes que interfieren sobre su realidad.

En ese sentido Carabancheleando nos habla del “Diccionario de las Periferias” una cartografía que no es un mapa sino una forma de entender el entorno. El barrio explicado por sus propios habitantes lejos del lenguaje negativo construido en gran medida por medios de comunicación Carabancheleando, nace en 2005 para indagar sobre cómo las periferias se ven afectadas por la crisis. Investigan e invitan a vivir Carabanchel desde la perspectiva de sus propios vecinos, observadores de la realidad en la que habitan.

Otras formas de organizarse que crean oportunidades económicas y sociales

La cooperativa Tangente, con 15 años de experiencia a sus espaldas y conformada por más de 15 empresas que dan empleo a 130 profesionales, en su exposición comparten con los asistentes su modelo organizativo e hitos. Un modelo basado en la confianza dónde las decisiones se toman por consenso entre todas las empresas en un entorno de crisis donde la resiliencia toma especial relevancia. Pero sobre todo su gran valor consiste en armonizar las capacidades, saberes y expectativas de sus integrantes. De esta forma manejan una facturación de 4 millones de euros anuales.

Otro ejemplo de autogestión económica y financiera es la expuesta por Coop57- Cooperativa de servicios financieros con una facturación cercana a los 40 millones de euros. Coop57, se autorregula y se construye por sus socios. Funciona a través de la aportación de dinero por parte de los socios de la cooperativa. Adaptando los servicios a la realidad de cada uno de los colectivos que participan de la cooperativa. Comprenden el dinero como una herramienta que cobra sentido cuando impulsa lo social. De esta forma gracias a Coop57 durante la crisis proyectos, colectivos, espacios, han logrado sobrevivir y seguir ejerciendo su labor social. Quizá el proyecto más significativo es La Borda, en Can Batlló, Barcelona. que consiste en la construcción de viviendas bajo un modelo sostenible y responsable y con un modelo de gestión y de decisión colaborativo.

Reutilización, redistribución de recursos y diseño abierto.

Durante HackNoFormal aparecen otros modelos que crean economía desde la reutilización. Es el caso de la Plataforma GRRR, – Gestión para la reutilización y redistribución de recursos.- Una iniciativa que plantea el reuso de los materiales dotándolos de una tercera y cuarta vida. GRRR es una plataforma online en el que existe un apartado de ofertas y demandas, así como de “Reusos”: Esta plataforma establece que la reutilización no puede ser de cualquier manera. Se controla si existe o no una buena gestión de los recursos y el ahorro energético asociado. “Se trata de cambiar la cultura con la que construimos”.. ¿Podrían ser más útiles los puntos verdes de los barrios? ¿Podrían convertirse en vertebradores de barrio? ¿Y si sirviesen para crear mobiliario y equipamiento para el propio barrio u otro en otra parte de la geografía?”, reflexionan desde GRRR

Desde Barcelona Makea Tu Vida, expone “Recetario”. Una plataforma online que es un repositorio, una guía para otros, a través de la documentación de problemas. El Recetario aloja contenidos de cualquier persona que quiera contribuir. Existen 454 recetas y 677 usuarios. Según exponen, su trabajo se asienta sobre cinco puntos, la reutilización, la autoconstrucción, la conexión entre lo virtual y lo físico y los diseños abiertos. Es el usuario el que decide qué licencia tiene cada diseño, creative commons o dominio público.

Es también en Barcelona donde realiza parte de su actividad Straddle3. Parte de su trabajo se basa en la reapropiación de espacio público, acondicionando lugares en desuso con estructuras desmontables y transformando elementos de desecho (GRRR) para convertirlos en mobiliario urbano. Exponen una de sus experiencias relacionada con el deporte comunitario, el skate más concretamente. Son procesos liderados por los propios patinadores que transforman las plazas para adecuarlas a sus necesidades en las que la perspectiva de género cobra especial importancia. “Es importante en estos procesos conceptos como generosidad y humildad, nosotros pasamos a ser meros facilitadores”, comentan desde Straddle3

Redes de personas y autonomía digital.

Es evidente que cada vez más nos organizamos en una mezcla de presencial y online. Josianito Llorente experto en la creación de laboratorios de creación profundiza durante su ponencia sobre los procesos que surgen de la tecnología y que trascienden del diseño a la producción. Pone el acento en la importancia de las tecnologías abiertas y libres y en las metodologías que estructuran diferentes capas de participación: grupos de trabajo (grupos más formales), píldoras de aprendizaje (personas individuales), espacios de proyectos (que permitan la entrada de gente en bloque).

Desde GuifiNet, un proyecto tecnológico, social y económico impulsado desde la ciudadanía y que ha creado una red de telecomunicacione abierta, libre y neutral, se subraya que al ser una red abierta cualquiera puede conectarse para utilizarla como quiera, así que sus usos son ilimitados, sólo depende de la gente. “La gobernanza sobre la red es de las personas”, subrayan desde Guifi.net

La gestión cultural y cultura comunitaria.

La cultura es de todos, está construida por todos y se democratiza sin necesidad de jerarquías.

Cine Sin Autor nace hace 10 años en Madrid. Es una forma de hacer cine que convierte al propio cine en la excusa perfecta para crear procesos comunitarios en los que la materia prima son las ideas de la gente. No hay un guión, no hay director y todo se decide entre todos. Se trata de hacer cine y dar espacio a los imaginarios de cada persona. “Migrantes, personas con enfermedades mentales, jóvenes, adultos… Se trata de democratizar el cine”, subrayan desde este colectivo.

“La radio es cultura y una oportunidad para construir identidades colectivas”, afirman desde Radio Vallekas, Radio Vallekas es una radio comunitaria gestionada por los propios ciudadanos. La información surge de la propias personas y se narra por los propio vecinos. El aprender de otros está muy presente ya que no hace falta recurrir a la educación formal. Más allá tienen un componente de crecimiento personal, “la radio sirve para vencer la vergüenza, poder relacionarnos y saber expresarnos”, concluyen desde este colectivo.

Hablar en arte, plantea abordar la gestión cultural desde la perspectiva de las dinámicas de gestión, desde las dinámicas de trabajo. “Todos los proyectos se desarrollan desde una perspectiva colaborativa, teniendo en cuenta a los destinatarios y sus necesidades”, explican desde Hablar en Arte. La educación y los procesos pedagógicos son los puntos de partida en la gestión cultural para esta plataforma que trabaja en el apoyo a la creación, difusión y promoción de la cultura contemporánea: promoviendo exposiciones y eventos de culturales, así como desarrollando programas de actividades educativas, de mediación y acciones de cooperación cultural y social.

Las personas primero. Los cuidados.

“Un grupo no es la suma de las individualidades, es un sistema vivo que necesita unos cuidados especiales”. Esta afirmación la hace el colectivo Lannas (Zaragoza), un proyecto de transformación social, iniciado por mujeres desde una perspectiva feminista y de cuidados. Sostienen que cuidar no es un acto es una actitud. Una actitud política en el que uno de los mayores enemigos es la falta de tiempo para lo primordial, cuidarse y por tanto cuidar a los demás. Pero también la evitación o la invisibilización de lo que nos incomoda. Una sociedad sana es la que. en vive el conflicto de forma natural, como un aprendizaje y desde la ética de los cuidados.Es importante generar estructuras organizativas en las que los cuidados entre personas sean parte intrínseca de la visión y misión de estas.

La recuperación de espacios y mediación con las instituciones.

Desde A Coruña y Madrid se evidencian problemáticas comunes respecto a espacios y territorios y se comparten experiencias de negociación y mediación entre instituciones y ciudadanía activa.

Ergoesfera, (A Coruña) ponen el foco sobre diferentes puntos de conflicto. Uno de los principales es la desconfianza mutua entre ciudadanos e instituciones y la necesidad de crear lazos. La transparencia por parte de las instituciones, el secuestro del debate por los medios de comunicación, la no diferenciación entre legalidad y legitimidad, y el miedo institucional a la experimentación e innovación ciudadana sin tutelas.

Desde Madrid, Todo por la Praxis, introduce diferentes experiencias en mediación urbana. Cobra especial importancia combatir la invisibilización como es el caso de su actuación en la Cañada Real Galiana donde combinan el conocimiento técnico al servicio de los vecinos con la intervención artística y su repercusión mediática como vía para lograr un diálogo entre los agentes políticos y vecinales.

En otro sentido la mediación y la reutilización de materiales sirve para vencer las rigideces administrativas. Es el caso de Cinema Usera, tras un proceso de codiseño entre agentes vecinales y culturales se logra transformar un solar vacío en un Cine al aire libre cuya programación y gestión se realiza por los propios ciudadanos.

El espacio conector e interconector de aprendizajes.

Durante estas jornadas el goteo de vecinos del barrio que entran en el espacio no cesa. Algunos tímidos, otros proactivos y en general con la intriga de lo que sucede dentro. El espacio, IDYS, se sitúa en Vallecas y es desde ahí donde trabaja para el barrio y la ciudad en el eterno equilibrio entre centro y periferia. Es un centro articulador que conforma a su alrededor un ecosistema de proyectos colaborativos en los que se fomenta el intercambio de conocimientos y experiencias. En su actividad se trabaja aprendiendo de otros en sus diferentes programas que incluyen escuela, residencia de proyectos locales y visitantes, un acceso abierto para la construcción y la utilización de herramientas, un archivo con un banco común de conocimientos de libre acceso, una oficina técnica, entre otros. Un espacio vinculado al barrio que va más allá de la dicotomía entre procesos de institucionalización y des-institucinalización y responde a la transformación de las instituciones públicas y privadas [1] promoviendo un modelo de aprendizaje basado en la resiliencia.

Es en IDYS donde durante estos tres días se ha comprobado la importancia de abrir estos espacios que propician y entienden como fundamentales este tipo de encuentros en los que que diferentes experiencias ponen en común las dinámicas colaborativas construyendo un marco de trabajo,mezclándose con asistentes y vecinos curiosos que se autoinvitan sin pedir permiso. Momentos vivenciales de una ciudad no formal.

[1] Daniel Jiménez Sánchez, Universidad EAFIT de Medellín.

 

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